27/12/2007

Llaveros asesinos

Últimamente he centrado mi atención en unos objetos que poco a poco se reproducen casi a más velocidad que dos conejos en un terremoto o una familia del opus. Los llaveros. Y una cosa les diré: tengan cuidado, los llaveros acabarán con la raza humana. Porque los llaveros son como las nuevas generaciones: a medida que pasa el tiempo, son más grandes. A mí de hecho el que tengo ya no me cabe ni en el bolsillo. Ni el llavero tampoco.

¿Por qué trato tan mal a los llaveros y creo que supondrán el fin de la humanidad? Muy sencillo. Ellos ya han empezado. Sigilosamente, sin que apenas nos enteremos. Han empezado a atacar por nuestras uñas. ¿Alguien ha intentado meter una llave en una anilla sin daño alguno? No… claro que no. Empezamos creyendo que será cuestión de segundos: “lo abro, la meto y ya está” (este razonamiento pragmático ha provocado muchas desazones a lo largo de la historia). Así que nos dirigimos a abrir la anilla, primero ladeando la cabeza y musitando un animoso “vaya…”, luego tratamos de hacerlo bruscamente, teniendo la gran idea de que la inercia del metal hará que se produzca una separación permanente entre la parte superior de la anilla y la inferior. Pero no. La anilla de un llavero es como la puerta de la habitación de cualquier adolescente: siempre tiende a cerrarse. Y no somos capaces de admitir nuestra derrota. Por lo que recurrimos a las armas. Cogemos un cuchillo y hacemos palanca para insertar la llave de una vez por todas. Sin embargo, cuando la apertura está ya consumada, hay que retirar el cuchillo para pasar el pequeño agujerito del objeto por inestable circunferencia metálica. Una vez llegado hasta aquí ya hay diversas opciones: o la llave se introduce, o desistes y te sumes en una depresión o el cuchillo te amputa el dedo. Y todo por los aparentemente inofensivos llaveros…

Lo que peor llevo de los llaveros es que se están convirtiendo en un regalo estándar. La gente va a Madrid y te trae un llavero que pone “Madrid”, original, pensarán algunos. Lo peor es que la gente viaja mucho… de modo que llega un momento en el que tú tienes más provincias de la geografía española que llaves. Y por más que intentes añadir llaves más o menos útiles (cosa que todo el mundo hace o hará alguna vez en su vida) nunca serán las suficientes.  De modo que acabas teniendo toda España menos, lógicamente tu localidad. Esto es un problema porque a mí el otro día la alcaldesa de Valencia me iba a entregar la llave de mi ciudad (cosa que considero innecesaria porque ya me encuentro dentro de ella, de la ciudad,  no de la alcaldesa) y como no tenía llavero valenciano no me la dio. ¡Es injusto! Pensé. Así que le dije:

-Rita, dame la llave.
-¿Qué llave?

Intenté señalarla, pues aún la sostenía en su mano pero me di cuenta de que me faltaba el dedo índice, me lo había amputado con el maldito cuchillo por culpa del llavero. Entonces fue cuando lo entendí: la democracia ha acabado, ahora deciden los llaveros. Sálvese quien pueda.

Posted by Magro Rumí at 13:52:01 | Permanent Link | Comments (7) |
Comentarios
1 - ¡Oh, por fin te encuentro, eres el cuarto Rey Magro! (Para los no iniciados: Los Reyes Magros de Oriente son Melchor, Gaspar, Baltasar y Javi Rumí)Pues yo he pedido a Sus Majestades una silla para reirme más a gusto con su hilarante Majestad; de momento me río sobre una silla de las de siempre. Está muy bonito eso de "no photo" cubriéndole su figura a la altura del pito o phito. Jo, te han convertido en un muñeco de semáforo sin gracia. Pues a mí, la alcaldesa de Valencia, me quería entregar las llaves de mi cinturón de castidad, pero me he negado porque ya me lo quitó hace tiempo Carla Bruni, mi amante buenísima antes de que se enrollase con el francés. Tampoco me encuentro dentro de la alcaldesa,uf, sería muy difícil porque ella sí tiene un cinturón de castidad (con los colores de la bandera valenciana, muy chuli)Ahora quiere amputarme el miembro viril, y es que no se ha enterado la muy necia de que ya no tengo miembro viril, que me lo comió Naomí Campbell. Bueno, pero peco de gula, como más que un niño yanqui devorador de hamburguesas. Voy a ver si consigo una copia de las llaves de San Pedro para colarme en el Cielo sin que se cosquen los ángeles de seguridad. De momento tengo un llavero del Atlético de Madrid que me regaló la infanta Elena cuando la desvirgué. (Comment this)

Escrito por: Anónimo at 2007/12/27 - 20:35:58
2 - Vuelvo a a carga, hay un error en el comentario anterior, no soy anónimo, mi verdadero nombre es Pascasio de la Pradera. Efectivamente, me relacioné muy carnalmente con la infanta Elena hasta que surgió un estorbo llamado Don Jaime de Marichalar. Yo no se lo aconsejé, pero no me hizo caso y así han terminado ellos, criaturitas imbéciles... Aunque me gustaba más la infanta Cristina, es más dulce, me la imagino muy sensual en los retozos amorosos. También me gustan Nicole Kidman, Rania de Jordania, Magdalena de Suecia... No me gusta el hijo de puta del obispo ese que ha comparado a los homosexuales con pederastas. Me gustaría ser homosexual... ¡me declaro homosexual! para darle por el culo a tal obispo nefasto. No me gustan esos hijos de puta que se han cargado a la candidata pakistaní. No me gusto yo mismo pero estoy aprendiendo a respetarme. De momento le he dado un NO rotundo a la infanta Elena. No quiero ser plato de segunda mesa de nadie. Además, ¿que haría ahora la infanta Elena con un castrado como yo? Bueno, sí, montaríamos a caballo. (Comment this)

Escrito por: Anónimo at 2007/12/27 - 21:09:46
3 - Seré sincero... jamás he metido una llave por mi propio pié... feliz año crack!! (Comment this)

Escrito por: Javier at 2007/12/27 - 23:47:48
4 - Al final la gente tiende a coleccionarlos, Algo hay que hacer con ellos.
Ya instalado en tu nueva casa? blog.com (Comment this)

Escrito por: Jesús at 2007/12/28 - 11:28:35
5 - Pues yo debo tener el único llavero en el mundo inofensivo... O es que yo soy muy burra...

De todos modos, una vez que consigo meter la llave, no la vuelvo a sacar en mi vida... Y eso sí, llevar, llevo las llaves imprescindibles oiga!

Hacía mucho que no me pasaba por aquí, y he tenido tiempo de ver estos dos últimos post... Me quedo con los médicos... El otro día fui al mío de cabecera porque tenía un ganglio inflamadísimo y otro a medio inflamar (se ve que no le había dado tiempo a echar levadura), total que llego y digo: me duele al tragar, tengo los ganglios inflamados.

Me dice (y aquí está el momento porno): Abre la boca, más.

Y me dice: tienes los ganglios inflamados.

Entonces yo pensé: Vaya! Creo que acabo de vivir un dejà vu.

Y me recetó un ibuprofeno con nombre de ibuprofeno que sabe a Salmagne para el estómago.

Y aquí sigo con uno de los dos ganglios inflamados, sin poder cantar ni dar el cante... así que me conformo con comentar en los blogs.

BESOS (Comment this)

Escrito por: Berenice at 2007/12/29 - 11:33:01
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6 - ¡Hola Pascasio de la Pradera! ¿Puedo ya leerte en algún lugar? Espero ansioso tu respuesta afirmativa.

Javier, te aconsejo que la metas en la anilla ya que en el pie podría resultar molesto.

Lo estoy Jesús, gracias por pasarte. Tengo una visita pendiente a tus Crónicas Terrestres.

Yo también me quedo con el monólogo de los médicos, pero no lo digo en voz alta que queda mal. En cuanto a los ganglios, ponte buena pronto y da el cante todo lo que puedas... pero no te olvides de comentarnos ¿eh?

¡Un abrazo fuerte a todos! (Comment this)

Escrito por: Magro Rumí at 2007/12/31 - 02:57:00
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7 - Por cierto Pascasio, he manipulado el muñequito ese que dices y ahora en vez de "no photo" pone algo más... intrigante, ¿no te parece? (Comment this)

Escrito por: Magro Rumí at 2007/12/31 - 02:58:00
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