Verde
Siempre me he preguntado cómo se puede definir un color. Busqué en la RAE verde y me salió esto: “De color semejante al de la hierba fresca, la esmeralda, el cardenillo, etc.” Claro que sí. Esos tíos son españoles. Los españoles no definimos. Ponemos ejemplos. Somos como Jesús y sus parábolas pero en cutre. A nosotros nos llega un niño y nos pregunta: “¿Qué significa obsoleto?” Y ahí damos rienda suelta a nuestra imaginación. Lo primero que hacemos es replantear la cuestión: “¿obsoleto?” Luego, y tras un largo “Pueeees” viene lo de: “obsoleto es…” A continuación, nos damos cuenta de que no sabemos definirlo y recurrimos al: “Pues por ejemplo”. De manera que queda:
-¿Obsoleto? Pueees, obsoleto es… Pues por ejemplo: ¿te acuerdas del marcapasos del abuelo?
-No.
-Mmmm, ¿y de su respirador?
Y entonces ya comprenden.
Tras esta definición hay otra más aclaratoria: “Es el cuarto color del espectro solar.” Alguien debería decir a los de la RAE que el Sol es amarillo y en todo caso naranja. Y si algo tienen en común el amarillo y el naranja es que ninguno de los dos son el verde. Tú le dices a un niño de primaria que te pinte un Sol y ellos te lo pintan amarillo y con muchos rayos. Que nadie sabe por qué hacen los rayos así pero es algo que se asume. Al igual que pintar de rosa a las personas. ¿Por qué pintarán los niños de rosa a las personas? ¿Es culpa de Zapatero? Yo creo que la culpa es de Dios, que nos pintó de un color muy ambiguo. No nos podía pintar de verdes, no. ¿Se dan cuenta que, de haber sido así, entonces llamaríamos al “verde” color carne? ¡Qué tontería! ¡Pero si el verde es el cuarto color del espectro solar!
Y hablando de verde. Saben aquel que diu que están un grupo de extraterrestres, bajan a la tierra y dicen: ¿por favor recursos humanos?*
Pero hay que comprender a la RAE. A los trabajadores de la RAE. Yo me los imagino en sus casas, con todas las paredes llenas de palabras o expresiones que oyen mal por la calle. Cagándose en la biotecnología molecular porque no dejan de inventar conceptos que ellos tienen que definir. Unos profesionales que se enfrentan cada día a miles de presiones externas como si “molongui” debe estar en el diccionario. Unos artistas que saben que nadie nunca leerá enteramente su obra. Unos señores que saben que si les dicen a su jefe “¿qué significa…?” les echan. Esa tensión es comparable a la que tenía mi abuelo, que me dijo un día a escondidas que oía un ruidito raro en el respirador.
*Lo siento pero era un chiste que se me ocurrió ayer y tenía que meterlo como sea.


Venga, un beso; muy bueno en monólogo, ya no hace que te lo diga ya pero a todo el mundo le gusta que le regalen los oídos ¿eh? ;) (Comment this)
Besosssss, guapo.
Ónice (Comment this)
Saludos, Javi!! (Comment this)
Chica sin nombre, ¿todavía no conoces mi intelectualidad suprema? Yo sé muuucho sobre muuuchos temas, así que no tienes excusa.
Lo sé, lo sé, Pepe. Me sabía mal alcanzar la perfección en mis escritos y por eso siempre añado algo que baje el nive, por vuestro bien lo hago...
Ónice, puede que lo hayas pillado y no te haya hecho absolutamente nada de gracia, cosa que comprendería.
Murron, lo de Sarkozy merece miles de monólogos. Un tío que, durante las elecciones que él mismo gana, se encuentra de viaje en un yate, merece todo mi respeto y consideración.
Qué bonito y metafórico comentario, Erty, pero que conste que los pictolines son de color blanco, jojo.
¡Adeu a tots!
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Y con tu permiso también, le mando desde aquí besos a Pascasia no vaya a ser que los eche de menos,ja,ja,ja.
Y para tí uno enorme.
Ónice ( M.Rumí ) (Comment this)