Término gris
Dicen que en esta vida no todo es blanco ni negro, sino gris. Pero luego llegan las canas y nos tintamos el pelo de negro.
Muchos opinan que en la vida lo mejor es tratar de buscar siempre el término medio. Yo creo que sería más fácil de encontrar si llevara gorro y camiseta a rayas rojas y blancas, como Wally. O sólo blancas, como Maradona. La derivación lógica de esa búsqueda incesante de lo medio sería que si un señor te ofrece un euro y otro un millón, has de quedarte con 500.000’50 euros. 500.000 euros más que mi paga semanal.
Al buscar ese gris, la confusión llega en la política. Hace años era fácil, los grises eran los que mandaba Franco, que tiene el culo blanco, para pegar a los que lo veían todo negro. ¿Pero ahora qué? Hay centroizquierda, centroderecha, delante, detrás, un, dos, tres. Es difícil encontrar el término medio en la política. Siempre te decantas más para un lado. Esto pasa en la política y en los tests de alcoholemia, esos que te mandan andar por una línea que no para de moverse. Supongo que tampoco difieren tanto. En ambas cosas hay un señor que te dice qué es lo que tienes que hacer.
Es que esto de la política es complejo. Hace poco alguien me preguntó:
-¿Tú eres de izquierdas o de derechas?
A lo que respondí.
-Yo tengo una de cada.
No pareció importarle y eso me chocó. La gente no suele permanecer indiferente cuando les digo que soy hermafrodita.
Tengo un amigo que siempre va hacia los extremos. Se llama David Beckham.*
Sin embargo, en mi modesta, humilde y sumamente sabia y certera opinión, creo que el término medio existe en la mente de cada uno. A veces hay que volcarse con algo para saber con qué quedarte y con qué no. La gente tiene que decidir por sí misma cuál es su término medio. Me quedo con una frase que oí ayer en boca del Gran Wyoming (habría sido realmente raro haberla oído de su nariz) y que decía algo así: “¡Hay que vivir las cosas para opinar sobre ellas! ¡Hay que ser ejecutado primero para poder estar a favor de la pena de muerte!” Pues eso, a vivir. Y esto ha sido todo y por no decir más término medio me despediré diciendo que:
Termino, en medio.
*chiste de macho español.


En cuanto a política se refiere yo lo veo todo...¡¡¡negro!!!¿ será grave ? o será que me estoy habituando a la diversidad de razas?
No, no es un chiste ni bueno ni malo, sino del medio, porque yo tengo poca gracia para eso. Ahí si que no tengo término medio...soy pésima.
Te mando un beso en medio...de la frente.
Besos, guapetón.
Ónice (M.Rumí)alias " Pascasia ", besos a mi tocayo. (Comment this)
¿No puedo vivir en un mundo paralelo del de los demás? Me ofendes xDDD (Comment this)
Un abrazo daltónico, (Comment this)
Sí, señor, yo también soy hermafrodita. Ayer mismo me di por el culo porque no apetecía relacionarme con nadie. Hay veces en que es preferible satisfacerse uno mismo para evitar las malas compañías.
¡Que tengas un buen fin de semana o lo que prefieras! Buenas tardes sabatinas. (Comment this)
Señor Written by Anónimo Pascasio de la Pradera Verde en Término Medio, yo estas Navidades me acabé la primera parte y los Reyes me trajeron la segunda. Pero he postpuesto su lectura hasta las vacaciones de fallas-Pascuas (que este año en Valencia se han fusionado como los Power Rangers) porque es un libro para leer en vacaciones y con tranquilidad (al menos eso creo yo). Ya me dirás si la segunda parte hace honor a la primera.
Pues un abrazo a tu amigo que pronto dejará de serlo ("o", me refiero) y otro al líder del partido de la oposición del gobierno (que ya ha dejado de serlo, líder, me refiero)
"¬¬ al cuadrado, chica nocturna.
M.Rumí, Pascasia, etc: Yo, en mi barrio, lo veo todo amarillo... y sí que es por la diversidad racial. (Comment this)
Pues yo acabo el libro hoy, me quedan unas cuarenta páginitas de las 1.178; no lo he leído con tranquilidad, sino a todo meter, quitándome tiempo de otras cosas, por devolverlo en el plazo que me da la biblioteca: 15 días, y es que no hay posibilidad de renovar otros quince porque hay cola de peticionarios. Y resulta que ha sido tal mi empeño que lo he terminado en 11 días, y estoy trabajando, eh, que he empleado las horas de después del curro y los viernes por la tarde, sábado y domingo enteros.
Sí, esta segunda parte merece la pena, no he leído ninguna crítica aún pero tampoco me importa mucho. En toda la narración matiene la maestría del primer libro, jugando a sorprender al lector con giros repentinos de la acción. En el primer libro había un malísimo, como ya sabes, y en este hay tres auténticos hijos de puta. La novedad es que uno de los malos es el prior. En el primer libro el prior era el bueno. Hay una historia de amor que dura toda el relato, con muchos cambios de ánimos, viajes por otros paises, etc. No te estoy revelando nada pues esto lo vas a ver desde poco después del principio. Un elemto que no hay en el primer libro es la peste, y está muy bien utilizada y hartamente documentado. Quizá echo en falta el "sabor nuevo" del primer libro, todo te resultaba novedoso, fantástico, pero para equilibrar la balanza disfrutas con un tipo de narración con la que ya disfrutaste antes, es decir: hay que mirarlo como si estuviese pegado al libro anterior y los empezases pasando la siguiente página. Quizá hay personajes muy parecidos. Aquí Cari recuerda mucho a Aliena, por ejemplo, y el malvado Ralph al Wiliam del primer libro.
Buenas noches, que tengas un feliz lunes, martes, etc. (Comment this)