19/03/2008

Doble monólogo con extra de queso XXL

¡Hola! En estas fechas tan señaladas tengo que anunciar un importante cambio para un futuro cercano. Ayer un amigo me regaló un dominio .es. Es decir, me ofreció la posibilidad de tener una página de las que molan, de las de tres uvesdoblespuntoblablablapuntoes. Como yo voy al Media Markt de vez en cuando y me he autoconvencido de que no soy tonto acepté, no sé si me quedará grande o no pero quería que lo supiérais. La dirección la daré en este blog cuando esté lista. No soy muy propenso a los cambios cibernéticos, los hago cuando no me queda más remedio, ruego me perdonéis y comprendáis que me mueve un sincero y humilde sentimiento de egolatría y megalomanía. Os dejo con el monólogo.

Ayer fui a un lugar de comida rápida. Por no hacer publicidad no diré el nombre, pero el apellido era McDonalds.

Lo primero que te llama la atención al entrar son las largas y numerosas colas. No veía tantas desde que vi un reportaje del festival erótico de Barcelona. Son colas sinuosas y tremendamente lentas. ¿Por qué? Muy sencillo: el efecto “ay pues”. Me explico. Tú has decidido que vas a tomar una XXL big fantastic hamburguer happy mega man. Lo tienes clarísimo. Pero llega tu turno y ves otro menú XXL big fantastic hamburguer happy hiper man y piensas: “ay pues me podría comprar ese”. Sopesas precios. Y piensas: “Ay pues no me llega”. Ahora has de escoger el XL medium fantastic hamburguer happy mega man o el XL medium fantastic hamburguer happy hiper man. Y tras dos minutos de indecisión pides un McPollo.

Cuando ya has pedido la hamburguesa viene otra duda existencial: ¿patatas normales o de luxe? A ti te gustan las patatas normales, pero si las otras se llaman de luxe por algo debe ser. Sopesas precios. “Ay pues” salen igual. Y en un arranque de valentía extrema pides patatas de luxe. Ya tendrás tiempo de arrepentirte. Y como además eres un ser subversivo en vez de ketchup pides sal. Lo malo es que como los de la caja no se sacaron el graduado ESO tienen dificultades para entenderte. De hecho yo ayer le dije a uno: ¿Sal, por favor? Y el tío se fue. ¿Pero por qué les cuesta tanto dar sal? Ketchup todo el que quieras pero esos finos y níveos granitos salinos celestiales los guardan como oro en paño u oro en cualquier otro lugar. Yo creo que es porque es sal mágica. Porque te la dan en sobres minúsculos casi microscópicos, pero luego los abres y te echas la sal en las patatas y siempre, siempre, ¡siempre! te pasas. Tendrían que hacer patatas que avisaran, ¿se imaginan?:
-Oh cielo, para, estoy en mi punto.
-Lo siento… creo que me he vuelto a pasar.

Quiero centrarme en las patatas. Sí, amigos. Esos palitos alargados y amarillos que siempre acaban tomándose por compromiso. ¿A qué persona en la faz de la tierra su madre no le ha dicho en algún momento de su vida: “¿no te comes las patatas?”? No es que no nos gusten las patatas, es que la protagonista es la hamburguesa. La prueba es que no hay ningún sitio que sea Patata King. La única patata con título es Don Potato y la última vez que lo vi estaba demacrado. Además, muchas veces las patatas queman y entonces hacemos un gesto innato e intrínseco de nuestra especie que consiste en hacer el ventilador con la mano. Es un gesto absurdo, sabemos que no nos calmará ni nos servirá de nada pero lo hacemos igual… como comerte una manzana cuando tienes hambre. Y gritamos: ¡agua, agua! Y claro, muchos empleados a tiempo parcial del McDonalds se asustan por si viene la poli. Pero lo más increíble es que justo después de abrasarnos las papilas gustativas y las otras papilas cogemos otra patata, a ver si hay suerte. Mas no amigos, no la hay.

Los seres humanos somos así, autodestructivos. Por eso existen estos sitios.

Posted by Magro Rumí at 16:54:38 | Permanent Link | Comments (4) |
Comentarios
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1 - Vale, y lo buenas que están las patatas, porque si, queman y todo eso, pero se me hace la boca agua con solo recordar el sabor de una patata... Además tengo que decir que últimamente, yo, que me denomino como compradora adicta del McDonalds, sufro el síndrome del patatero, es decir, que no me como medio sobre de patatas sino que me como dos enteros... estoy muy indignada con los carteles de promoción, una hamburguesa que tiene el mismo tamaño que mi bolso, se queda en una hamburguesa tamaño "bolsillo" por decirlo así.

De todas formas yo no se que tienen estos sitios que no puedo dejar de ir :S Dentro de 10 años tendré sobrepeso y seré una de esas señoras que ocupan dos asientos en los autobuses.... NOOOOOOOOO!!


Un beso Javi!

Juliet!
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Escrito por: JuLieT at 2008/03/20 - 02:09:24
2 -
Hola Javi!! Y yo me pregunto por qué en España no triunfó los batidos de chocolate que no faltan en ningún McDonald anglosajón.... Mira que están buenos, y es prácticamente el único alimento de allí que sabes que viene de la vaca....porque no creo que esté hecho de leche de rata, ¿no? No me imagino a 1000 chinos ordeñando ratas!!
¡Saludos!

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Escrito por: Erty at 2008/03/20 - 20:12:26
3 - Me indigno!!! jajaja. Qué respeto es éste hacia mi más amado alimento. LA PATATA ME HA SALVADO LA VIDA, ESTOY ENAMORADA DE ELLAS.

En mi casa no se dice lo de: no te comes las patatas? NU NU NU. En mi casa nos clavamos los tenedores en las manos para que no coja patatas el prójimo.

Me alegro, por otro lado, de que no te den sal en el McDonalds, bastante tiene ya todo incorporado... Nos va a dar un ataque cardíaco.

Lo que no entiendo es por qué te dan ketchup a granel y cuando pides mayonesa o mostaza te quieren cobrar... ¬¬

Por lo demás, el McDonalds me parece un establecimiento sencillo. cada vez que voy al Foster's Hollywood acabo cansada de comer antes de pedir: muy hecha, al punto o poco hecha? ensalada o patatas? salsa rosa, de col o roquefort?

AAAAAAHHH que hambre (Comment this)

Escrito por: Berenice at 2008/03/22 - 14:58:28
4 - Lo intento, a ver si sale, y en el caso de que salga te digo que tu web no sale, pone: "No se puede mstrar la página". ¡Un abrazo! (Comment this)

Escrito por: Anónimo at 2008/03/25 - 00:01:36
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