11/03/2008

Sobre pecados y otros divertimentos

Leo en Elpaís.es que, Benedicto XVI, un señor que al elegir su nombre religioso consideró que no habían aún suficientes Benedictos, ha aumentado la lista de pecados. Sí, se puede. Ahora consumir drogas, acumular excesiva riqueza, dañar al ambiente y hacer experimentos genéticos dudosos son acciones pérfidas y dignas de ir a ese infierno que de nuevo vuelve a existir.


Como diría Pocholo una noche de verano: empecemos por lo de las drogas. Drogarse es un pecado. Esto lo dice un señor, Ratzinger, que fue elegido con una fumata. Ahora los drogadictos no sólo se autoflagelarán por su adicción sino que además se flagelarán lícitamente porque están haciendo algo moralmente despreciable. Bienaventurados los que denominan yonkis despectivamente a los adictos, pues sólo ellos están en la senda del Señor.
“Dañar el ambiente”, supongo que se referirá al “medio ambiente” porque el ambiente, y sus bares, ya han sido suficientemente dañados por la Iglesia. Con esto del medio ambiente puedo utilizar también el tema de la fumata. Ese humo no es sano… está más negro que el culo de un hombre lobo. Además, el Papamóvil debe consumir una gran cantidad de gasolina. ¿Para cuándo un coche híbrido?


Y llegamos a “Hacer experimentos genéticos dudosos”. ¿Dudosos? ¿A qué se refieren? ¿A los que no se vean bien por que el microscopio esté sucio? Quizás sea porque no están de acuerdo con eso de las células madre. Puede que no quieran que la unión entre ellas se llame “matrimonio”. Pero volviendo a lo de antes, ¿qué es un experimento genético dudoso? Todo experimento es, necesariamente, dudoso. Por eso se experimenta. Sino, no se experimentaría. La duda es a la experimentación lo que la demencia senil a la filosofía: cosas que, de estar separadas, no existirían.


Y me he dejado esta última para el final, porque me hace especial gracia. “Acumular excesiva riqueza”. Pecado. Vale. Lo del Vaticano… eso es todo paja. Me refiero, no sean malpensados, en que parece que, lo que es la estructura y todo eso sea carísimo, pero es paja con barro. ¿ La Catedral de San Pedro? Es de cartón. Y Ratzinger duerme en un pesebre. Con una mula y un buey, como Jesús, sólo que el Papa creo que les llama “cariño”. Si acumular riqueza es pecado, entonces Benedicto es Satán, con todos mis respetos hacia Satán. Es que sólo hay que verlo... Cuando Ratzinger sale a hablar lleva más oro encima que la vez que Julián Muñoz visitó una fábrica de orfebrería.


En fin, que ahora se peca más y mejor. Por eso, como somos todos ya pecadores, pues todos, en algún momento de nuestras vidas hemos tirado un papel al suelo, pequemos sin miedo a las consecuencias. El infierno queda muy lejos, y cuando llegue, ya lo soportaremos con las drogas.

Posted by Magro Rumí at 19:57:49 | Permanent Link | Comments (9) |

24/10/2007

El dinero es lo primero... y lo segundo los cheques

    Voltaire dijo: "Sólo es inmensamente rico aquel que sabe limitar sus deseos". Bueno, Voltaire dijo muchas cosas pero a mí me gusta esta cita. Yo coincido en parte con él, para mí sólo es inmensamente rico aquel que sabe limitar sus deseos o tiene muchísimo dinero.

    El sistema capitalista crea desigualdades económicas. Eso es un hecho. Otras cosa que es un hecho es el helecho. Pero no he hecho este monólogo para hablar de helechos sino para hablar del hecho o derecho de tener dinero con el barbecho. Esta última palabra era para adornar.

    El caso es que con el capitalismo se crean clases. Se crearían más clases si se invirtiera más en educación pero ese es otro tema: "El tema de la educación" y si es para la ciudadanía entonces es una educación negativa, porque lo que se debe dar es religión. De eso se deriva que la ciudadanía no debe recibir educación sino religión. En conclusión, la religión debe suplantar a la educación. Problema: la gente escupiría en las iglesias, se limpiaría los mocos con la manga y sorbería al tomar la sangre de Cristo. Y está muy mal visto sorber cuando bebes sangre.

    Las clases sociales se diferencian cada vez más. Económicamente hablando. Siempre he querido hablar económicamente. Consiste en hablar en siglas. Que no en siglos porque eso sería demasiado tiempo hablando. En la sociedad actual los ricos son más ricos y los pobres son más pobres. Los precios suben y los suedos no tanto. El pan está por las nubes y dice que no baja. El metro cuadrado, pese a las ya sabidas recesiones en el sector inmobiliario, sigue carísimo. Ahora mismo un metro cuadrado en valencia tiene un valor aproximado de... cinco barras de pan. Lo sé, una salvajada.
   

    En fin, que vivimos en un mundo que no puede ser inmensamente rico porque no sabe limitar sus deseos ya que sus deseos son ser ricos y el afán de riqueza es ilimitado. Concluiré diciendo que yo no quiero ser rico con el sudor de mi frente, sino con dinero. Se despide un chico más bueno que el pan pero no tan caro y con menos punta.
Posted by Magro Rumí at 19:29:41 | Permanent Link | Comments (1) |