11/02/2008

 He de empezar agradeciendo a Proyectos CPC que me han otorgado este premio Arte y pico tan bien remunerado que parece, con todos mis respestos y agradeciendo una vez mñas vuestro reconocimiento, una figura de cerámica de los chinos. Dicho esto, tengo que decir 5 nombres con sus respectivos 5 enlaces a los que pasarle este premio del cual espero todavía el cheque al portador (o a mí, en su defecto). Pero como me da mucha pereza ponerlo ahora (soy un vago y si leen el siguiente monólogo lo entenderán). Lo dejaré para mañana y lo pondré en los comentarios, que es tardecito y me caigo del sueño, y una cosa así se ha de pensar y recapacitar... ejem.



    Hay cosas que dan pereza. Que nadie debería hacer porque cansan. Que en realidad, si las analizas, son una estupidez y no exigen prácticamente ningún esfuerzo, pero cansan. A veces sólo con pensarlas ya extenúan.

    Por ejemplo, actualizar los enlaces del blog. Buf. Eso es agotador. Porque la gente cuando está en Internet tiene la extraña sensación de que si permanece en la inactividad durante más de 10 segundos morirá. Y no podemos dejar de hacer click allí, click allá, doble click si estás muy interesado… Resulta paradójico pero con los ordenadores son como el sexo: la inactividad te pasa factura y no paras de mover la mano para remediarlo.

    Otra cosa fatigosa es levantarte para ir al baño. Tú estás tumbado viendo una peli, tapado con una manta y con la calefacción a toda potencia… y piensas: “Me meo”. La peli ya te ha dejado importar, tú sólo piensas: “Me cago en la mar, me meo”. Pero no te levantas. Y no pienso hacer otra analogía con el sexo. Te quedas esperando en el sofá a ver si se te pasa, crees tener el poder sobrehumano de controlar la vejiga, pero no. Hay dos cosas que el ser humano nunca llegará a controlar: una es el dominio absoluto de los botones del mando del DVD y otra la vejiga. Y tenemos que asumirlo, por nuestro bien.

    ¿Y qué cansa más, física y mentalmente, que subir por las escaleras? Todos nos hemos propuesto alguna vez subir por las escaleras. Hemos pensado: “Venga, a partir de hoy, subo por las escaleras” Pero es que el ascensor está ahí. Y acabas pensando: “Mañana empiezo” Claro luego ya entras en razón… al fin y al cabo yo vivo en un primero, ¿y qué ejercicio gano yo subiendo por las escaleras? Prácticamente nada. Pues ya está.

    A mí, como estudiante, me resulta especialmente pesado estudiar. Sobre todo porque mi libro de geografía pesa el doble que yo. Siempre pienso: “Va, hoy estudio un poco” Pero ya sabes que no. Que un estudiante diga eso es tan absurdo como que un obispo lea El País. Los estudiantes siempre postergamos el momento del estudio, bien comiendo, bien mirando al horizonte, bien comiendo mirando al horizonte… tengo un amigo que por no ponerse a estudiar se tragó enterito Saber y Ganar. Y sin mirar al horizonte. DEP.

    Concluyendo. Desgraciadamente hoy leer supone una pereza enorme a mucha gente. La tele no exige pensar y los videojuegos tampoco. Pero ¿qué hay mejor que estar una tarde tranquila, con un buen libro entre tus manos, la calefacción a toda potencia y pensar… “Me meo”?

Posted by Magro Rumí at 22:35:02 | Permanent Link | Comments (13) |