Saturday, January 12, 2008

Ahora que soy intelectual

    Ahora que soy intelectual observo las cosas de otro modo: serio y con los ojos entornados. Demuestro a la gente que no miro sino interpreto. Mi cerebro está en constante actividad. De hecho el otro día vi a un hombre de pelo cano, con arrugas y encorvado y adiviné que era un anciano.

    Siento que sé más de la vida. Antes, cuando iba en el autobús miraba por la ventanilla y ahora contemplo el quehacer de las personas. De las personas que miran  por la ventanilla. Las personas que miran por la ventanilla no son intelectuales salvo las que lo hacen con la cabeza apoyada en el respaldo. Eso es así. En el autobús también hay jóvenes con MP3, MP4 e iPods. El inventor del iPod la cagó al no llamarla MP5 pero qué se le va a hacer. Estos jóvenes no viven, no escuchan el “chsst” del autobús al parar, ni el llanto de la niña al ver a un pobre hombre pobre. Es curioso, el otro día le pregunté a uno de mi edad qué escuchaba y, quitándose un auricular me dijo: ¿qué? Y entonces supe qué no escuchaba. A mí. Pero luego empezó a mirar por la ventanilla y supe que no era intelectual así que no me importó su actitud.

    El Mundo, al ser yo culto e inteligente, cada vez alberga menos misterios para mí. El único misterio sin resolver que tengo sobre El Mundo es aquello de las pruebas falsas del 11-M. Pero creo que al demostrar que no era cierto El País en general salió reforzado. Y El Mundo tuvo una grave crisis. Ahora lo estamos notando con lo del cambio climático.

    Un aspecto en común entre los eruditos e indagadores de la verdad humana es el gusto por el arte contemporáneo. De hecho, y aunque me da un poco de vergüenza decirlo, yo ya he hecho mi contribución con una escultura: “Sangre sobre el cuerpo de un ñu”, se llama. Y abarca temas como la injusticia social, la democratización en los países subdesarrollados, la pobreza en el mundo chino y la sabiduría de algunos chimpancés. Es una escultura de un ñu con sangre.

    Debo dejarles. Estoy fraguando una teoría política que creo, humildemente, que acabará por liquidar el sistema capitalista y me convertirá en un semidiós. Así que en las próximas elecciones, no se sorprendan si me ven encabezando la lista del primer: Partido Anarquista. 

Posted by Magro Rumí at 17:02:37 | Permalink | Comments (7)